La operación de secado que realizan secaderos de frutos de cascara leñosa es una  fundamental para la conservación  y comercialización del producto tratado.

El sistema antiguo de secado, se hacía por método artesanal, extendiendo los frutos en una explanada y dejando que el sol evaporase el exceso de humedad. Este sistema que por un lado resulta bastante económico, tiene como inconveniente el arduo trabajo de remover los frutos secos, para conseguir el secado más uniforme posible, con la dependencia total del agricultor de estar pendiente de posibles lluvias o tormentas, que puedan mojar de nuevo la parte de la cosecha extendida.

En estos últimos años, se añade un problema adicional al modo de secado tradicional, que es el aumento incontrolado de robos de producto en explotaciones agrícolas.

El aumento exponencial de las explotaciones de frutos secos, obliga a los productores a mecanizar el proceso de secado, acelerando así la entrega a los comerciantes mayoristas, con una calidad contrastada, conservando todas las propiedades y características propias del producto, y comprobada por ellos mismos.

Secaderos de frutos de cáscara leñosa Zaffrani

El sistema de secado mecanizado permite acelerar considerablemente el proceso de secado, tan solo es necesario una pequeña aportación de temperatura artificial, a través de un quemador diesel. Este sistema va acompañado de una turbina de gran capacidad de impulsión de aire, que hace que toda la masa de fruto almacenada en el cilindro del secador reciba por igual el aire caliente para el secado, así como el aire a temperatura ambiente para el enfriado.

Otro punto fundamental es la movimentación continua de todo el producto para asegurar un secado uniforme de toda la masa contenida en el interior del secador. Este punto es el que ciertamente diferencia a los distintos modelo de secadores, pues las almendras necesitan de un movimiento continuo, las nueces se deben mover a intervalos de tiempo que van en función de la variedad o el grosor de la cascara, las avellanas, los piñones, los pistachos, son productos que se consiguen secar conservando  un gran nivel de calidad del producto final. Tampoco debemos olvidar el diámetro de las espirales interiores y los giros por minuto, que cada producto tiene establecido.

Por último hay que considerar el proceso de enfriado, que es tan importante como el del propio secado. Tiene la función de devolver la temperatura ambiente aconsejada a los frutos ya secos, estabilizando sus características ya sea para un almacenamiento o para una venta directa. En este punto el agricultor ya puede hacer una prueba de rendimiento real del producto finalizado.